26 de octubre de 2009

Sin Naftalina

Ella tenia 10 años y ya en aquella época dormía poco. Por ello no fue raro cuando se levanto antes que nadie y se dirigió al baño a lavarse la cara. Ahí es cuando la vio, era una enorme polilla, revoloteando sobre el espejo. Ella siempre le había tenido pánico a los bichos. Había algo en esa pequeñez, esa forma de reptar y revolotear, esa manera rápida de andar, esa molestia constante y amenazadora que rompía con al paz del silencio... ella simplemente salio apurada del baño. Al instante se levantó su padre, y se dirigió al baño, pero algo raro sucedió, el no vio la polilla. Lo mismo ella pudo observar que ocurrió con su hermano y su madre. Ni bien pudo volver a ingresar al baño la vio, reflejandose en el espejo y cortando su respiración.
La polilla siguió apareciendo de manera incesante en su vida cotidiana, pero nadie la veia. ¿Porque nadie podía verla? ¿ Porque nadie entendía sus repentinos ataques de terror y pánico, que la dejaban pálida y asustada?... Y así pudo comprender, que solo ella podía verla, que era una visión y era invisible para los demás.
Ella vivió con la constante imagen de la polilla a su lado. Hasta que un día se hizo costumbre y dejo de provocarle tal pánico, aunque mas de una vez logro entrecortar su respiración.
Y así vivió, entre miedos y visiones, entre cosas que no existían para ella pero le quitaban el sueño, sabiendo que todo aquello por lo que ella se alteraba no existía para los demás.
Y así llego, a su lecho de muerte, y vio a la polilla, intacta y revoloteando como lo había echo siempre. Y en ese instante, un hombre llego de la nada y aplasto a la polilla. Fue entonces cuando por fin pudo comprender aquello que la había aquejado todo aquel tiempo. La polilla no era una visión, ni una alucinación, simplemente era invisible a los demás porque nadie se interesaba en ella, porque al mundo le era indiferente una simple polilla. Porque al mundo le era indiferente aquello que producía sus miedos. Porque al mundo simplemente, no le importan las polillas.