4 de julio de 2010
Mas allá
Él miro hacia el profundo vacío que tenia delante. ¿Que hacer? Solo veía negrura, no estaba seguro que habría detrás. ¿Y si daba marcha atrás? No. Ya nada había alrededor, todo había quedado enterrado en un absurdo stand by, en el que ya no importaba cuanto tiempo pasara o cuanto se intentara recomponer. Su ayer se había roto, ya no había nada que pudiera hacer. Luego de haber intentado recomponer aquel espejo donde se reflejaban las esperanzas de su existencia una y otra vez, se había resignado. Ya no tenia sentido intentarlo una vez mas, ya no tenia fuerzas. Él tristemente entendía que solo lo quedaba aquello, el vacío, la nada, saltar. Aquella profundidad negra se reía de su ignorancia, aquella que lo volvía loco, que no lo dejaba acabar con aquel insufrible pesar que lo atormentaba ya hace tanto. ¿Que hacer? "Si ya no quedaba nada que hacer, solo queda el final", se decía a si mismo. Y es que cuando las marcas que la vida deja en nuestra alma no son medallas que se puedan enseñar, no tenemos nada. Dio un paso, y miro a la profundidad. Respiro profundo, y en aquel instante miro hacia adelante. Una luz calurosa y resplandeciente jugueteaba mas allá. Lo incitaba a acercarse con aire misterioso, lo desafiaba. En ese instante comprendió que podría probar que había en la vereda de enfrente, donde estaba la luz, quizás algo mejor le esperaba. Tenia que intentarlo una vez mas, ya nada tenia por perder y este no podía ser el final. Tenia que poder. Tendría que cruzar aquel oscuro abismo y ver que había mas allá. Solo tenia que intentar ir mas allá.
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Que lindo che (:
ResponderEliminarUn beso!